lunes, 23 de octubre de 2017

RESEÑA #70 "SIEMPRE HEMOS VIVIDO EN EL CASTILLO" - SHIRLEY JACKSON


TITULO: Siempre hemos vivido en el castillo (We have always lived in the castle).
AUTOR: Shirley Jackson.
EDITORIAL: MINÚSCULA.
Nº Pag: 204.
ISBN: 9788494534867.

SINOPSIS:
Merricat lleva una vida solitaria en una gran casa apartada del pueblo. Allí pasa las horas recluida con su bella hermana mayor y su anciano tío Julián. En el hogar de los Blackwood los días discurrían apacibles si no fuera porque los otros miembros de la familia murieron envenenados allí mismo, en el comedor, seis años atrás.






OPINIÓN PERSONAL

     Aprovechando que se acerca la celebración más esperada durante todo el año para  consagrar a la perfección la unión del mundo de los vivos y el reino de los muertos, en efecto me refiero a Halloween, y que comienza a respirarse ambiciosamente un “tufillo” que nos transporta irremediablemente a esa misteriosa y hoy en día, divertida tradición,  he optado por seleccionaros una lectura apropiada para el momento, siendo conscientes todos que en estos días la televisión, la radio y resto de medios de información  se harán eco de ello. Su autora, la célebre Shirley Jackson, completa desconocida para mí debo reconocerlo, recibió buenas críticas y elogios por el libro, argumentos que decidieron el interés por “Siempre hemos vivido en el castillo”, publicado en 1962. La autora nace en 1916 y su llegada al mundo marcaría la relación tan distante y tensa que años después tendría con su madre ya que esta no esperaba la llegada de Shirley tan pronto, confesando que deseaba disfrutar del inicio de su matrimonio. Durante su infancia, en la escuela no se sentía cómoda, no encajaba con el resto de niños y recibía constantemente la atención de los profesores por su escritura. Posteriormente se trasladará a la Universidad de Siracusa donde comienza a crecer tanto en el ámbito social como en el creativo, comenzando a involucrarse muy activa y participativamente en revistas literarias. A pesar de todo ello Shirley no encajaba en el organigrama establecido por la sociedad de la época, la cual dictaba determinados cánones femeninos de comportamiento y conducta, con los cuales nuestra escritora ni se identificaba ni se veía reflejada. Contrae matrimonio con Stanley E. Hyman quien fue profesor del Bennington College y con el que tiene cuatro hijos, los cuales les servirían de inspiración para los personajes a los que Shirley posteriormente daría vida en sus obras. Pero el matrimonio estaba plagado de infidelidades por parte de Hyman y este controlaba y gestionaba los ingresos de la escritora e incluso la obligaba a hacerse cargo del hogar y el cuidado de los niños, algo que con los años comenzó a pasarle factura a Shirley. Abrumada y sobrepasada por el devenir de su existencia, fuma, bebe y tomaba barbitúricos por prescripción médica, y a todo ello le suma un consumo incontrolado de anfetaminas, con la que confiaba le ayudarían a reducir su sobrepeso. Oprimida en todos los sentidos y recluida en su hogar durante el último año de vida, padeciendo una severa agorafobia, su declive progresivo y acelerado acabaría rápidamente con ella, falleciendo a la edad de 48 años. La escritora por excelencia, de la novela de terror del s. XX, tuvo una vida propia de sus creaciones e historias, rodeada de un halo de misterio hasta tal punto que su marido contribuyó a enriquecerlo al confesar  en repetidas ocasiones que ejercía la brujería; y aunque ella lo desmintió siempre,  nos quedará la duda de cuanto de verdad había en esas palabras y si se trataba de puro markenting. Tras leer su biografía con interés, no solo pude acceder a una vida controvertida y truculenta, sino a importantes títulos que hoy forman parte de su legado, por lo que a buen seguro ahondaré en la lectura de sus obras, eligiendo en primer lugar  “Siempre hemos vivido en el castillo” por convencerme la crítica y despertar mi curiosidad.

    
   Mary Katherine “Merricat” Blackwood es una chica de dieciocho años que vive junto a su hermana mayor, Constance, y su tío Julian Blackwood en el estado de Vermont. Hace seis años que la tragedia se cebó en el hogar llevándose la vida de cuatro de los miembros de la familia a causa de un envenenamiento por arsénico. El hecho de que ellos tres sobreviviesen sembró la duda y sospecha entre los habitantes del pueblo, los cuales actúan con repulsión y rechazo hacia la familia Blackwood, pero esto es algo que a Merricat no le preocupa en absoluto. Tal y como ella misma se define es sucia y malhumorada, su carácter es infantil a la par que terco, indomable y salvaje, y le apasiona salir a los alrededores de la casa acompañada de su gato Jonas. Constance tiene veintiocho años, de cabellera rubia, le encanta cocinar y padece agorafobia no habiendo abandonado el hogar desde que tuvo lugar el fatídico acontecimiento. Y el tío Julian aunque sí llegó a tomar arsénico, la pequeña cantidad que recibió su cuerpo le dejó como secuela el quedar postrado de por vida en una silla de ruedas y con el devenir de los años su salud mental ha ido desvariando notablemente. Por otra parte, Merricat no es una bruja al “uso”, tal  cual la  concebimos, pero practica “rituales mágicos” con la ayuda de objetos familiares con la intención y finalidad de mantener la unidad de la estirpe, convertir la casa en una especie de cápsula inalterada por el tiempo y frente a la maldad de los vecinos, los cuales observan el inmueble y a sus moradores como testigos impertérritos de un pasado luctuoso. Todo parece transcurrir con normalidad hasta que la joven presiente que un cambio importante en sus vidas les acecha, la llegada de una determinada persona, algo contra lo que no puede reaccionar ni poner remedio y que inexorablemente modificará la rutina y tranquilidad de todos. 


     Como he referido, es la primera vez que entro en contacto con la narrativa de Shirley y la verdad es que en este aspecto la novela me ha cautivado. Sorprende el hecho contradictorio que reside en las descripciones y el desarrollo de la historia, con detalles y cierta profundidad pero, al mismo tiempo, carente de sentimientos y emociones. Puede que se deba a que la autora habla en boca de Merricat y quiera otorgarle ese espíritu frío que predomina en la protagonista, ejecutándolo correctamente. Precisamente es a este personaje al que mejor conocemos y a pesar de su extravagante imaginación y su actitud y comportamiento pueril, denota por momentos una inteligencia y maldad sin parangón. Destacar esa obsesión que le domina por controlar el transcurso de los acontecimientos, obedeciendo a una rutina diaria con la finalidad de que todo continúe igual y cualquier cambio es percibido como una amenaza, algo que vislumbra en el personaje cierto comportamiento paranoide. De igual modo, el dominio que ejerce sobre el resto de miembros de la familia es asombroso en el sentido de que, sin necesidad de hacer o decir nada, todo al final se desarrolla y ejecuta tal y como Merricat pretende, sucumbiendo a su antojo.


     Debo confesar que discrepo con la mayoría de opiniones y críticas que he leído al respecto. Es una historia breve y a medida que avanzas compruebas que, en resumen, esta podría haber sido redactada en un menor número de páginas, sobrándole en mi humilde opinión, muchas de las que posee el libro, pero obviamente hablamos de una ficción concebida por una persona en un contexto que difiere enormemente de nuestro tiempo. No es una historia de fantasmas, ni brujas, ni un terror que podamos representar y volcar sobre un ser determinado, más bien es una historia gótica, donde el terror psicológico tiene un papel fundamental y donde es cierto que experimentamos esa sensación de que constantemente se avecina algo oscuro o que vamos a presenciar un temido acotamiento. Interesante es también como Shirley vuelca ciertos aspectos personales en la historia, sobre todo de la última etapa de su vida, como por ejemplo su temor a los espacios abiertos y a relacionarse en sociedad, denotando claramente ciertas pinceladas biográficas que, obviamente supongo, necesitaba expresar de algún modo y que lo hizo utilizando los medios que tuvo a su alcance y de la mejor forma que sabía hacer.

      Como ocurre con muchos otros ejemplares, las ediciones de las que disponemos en nuestro país no son muy atractivas por así decirlo. Por ello, y si os atrevéis a leerlo en inglés, podréis disfrutar de esta preciosa edición que capta a la perfección el espíritu de la historia, en un mundo en el que por momentos, y en palabras de Merricat, todo se vuelve lúgubre, blanco y negro e insulso. “Siempre hemos vivido en el castillo” es una historia de amor fraternal, de perversión, soledad y miedo en un mundo donde aún no sabemos a quién temer y culpar. ¿Son los miembros supervivientes  de esta misteriosa familia quienes deben recibir nuestra reprobación, rechazo y latente y permanente sospecha, o son los inhumanos pueblerinos quienes deben gozar de la culpa y todo mal  cuanto acontece en nuestra ficción?  No debes dejarte engañar por la aparente sencillez del argumento, el cual se encuadra en una embaucadora complejidad, tornándose por momentos en un relato contradictorio y delirante. Aunque con ciertas reticencias, mi primer contacto con Shirley ha sido lo suficientemente convincente como para abrirle las puertas de mis sentidos, por lo que seguir conociendo su pluma es ya un firme compromiso por mi parte.


“Los Blackwood nunca tuvieron nada que ver con la degradación del pueblo (…) Siempre pensaba en la putrefacción al acercarme a la hilera de tiendas; pensaba en quemar la podredumbre negra y dolorosa que lo corrompía todo desde dentro y tanto daño hacía. Eso era lo que deseaba para el pueblo.”

★ 3,5/5


lunes, 16 de octubre de 2017

RESEÑA #69 "PURA DEMENCIA" - LAIA FONTANET CASELLAS


TITULO: Pura Demencia.
AUTOR: Laia Fontanet Casellas.
EDITORIAL: Editorial Círculo Rojo.
Nº Pag: 134.
ISBN: 9788491754947.

SINOPSIS:
Entre líneas vas a encontrar la demencia que cada una de nosotras recorre a su manera. Ya sea con las medias medio caídas, con los pelos a lo loco, con o sin tacones, con moño a lo maruja, con sexo complicado, con un final imperfecto, con lo no esperado, con puro placer, con la calma, con las prisas, con sueños tristes, con retos alucinantes, con sueños raros, con una llamada en la madrugada, corriendo por la ciudad, con sujetadores incómodos, atacada de los nervios, queriendo, no queriendo, sin entender nada, entendiendo todo, queriendo la soledad, queriendo un romance.Todas corremos hacia distintas direcciones, pero todas compartimos algo: lo que implica ser mujeres.


OPINIÓN PERSONAL
     Hacía tiempo que me apetecía una lectura diferente y breve, un libro que rompiese la monotonía y habitualidad de nuestra línea acostumbrada de leyenda, y con ello aportar algo de frescura improvisada nada que ver con lo leído hasta el momento, y así también alejar ese temido pero típico “bloqueo de lector”. Por ello, cuando se cruza en mi camino “Pura demencia” de Laia Fontanet Casellas, reacciono y me digo “me parece una interesante próxima opción”. De su autora os diré que nace en Igualada (Barcelona) y estudió Arte Dramático y Estilismo de Moda. No es hasta 2016, cuando pierde su empleo y se queda en paro, comenzando en ese momento a dedicar su tiempo a otra cosa bien distinta, la escritura. Sus breves escritos bebían de la inspiración de emociones, experiencias y vivencias pasadas las cuales fueron aunadas para dar cuerpo al ejemplar que hoy reseño. Tras ver su divertida cubierta y los avances que Laia iba publicando, tanto de fragmentos como de las ilustraciones que lo decoran, provocaron en mí una incuestionable curiosidad por conocer su contenido y descubrir aquello que la autora ansía compartir con todos a través de sus páginas. Podemos encontrarnos, en total, los siguientes 29 capítulos: “Vaya, se les olvidó”, “Lleno hasta los topes”, “¡Que les den a los príncipes!”, “¿Rana o sapo?, “Maldito Feeling”, “Déjate remover”, “Caótico control”, “Este sí que sí”, “Sabe a tarde de lluvia, sabe a lluvia”, “Dichoso Pepito grillo”, “¡Ayuda por favor!”, “Me dejó con un post – it”, “Dichoso pedestal”, “¿Volverías con él?”, “Aprendí con placer”, “Con unos tacones lo veo mejor”, “Soy un poco Bridget, ¿y qué?”, “Solo es sexo”, “Los maduritos están de moda”, “¡Soltera a los treinta!, ¿y qué?”, “Todo empezó con un simple…”, “¡Un chupito de autoestima por favor!”, “No son mi sujetador”, “Crea tus rituales”, “Sí, es cosa del destino”, “De eso se trata, de ser feliz”, “Cuestión de tiempo”, “¿El ego para qué?”, “¿Y qué?”.


    Laia aborda, de un modo cercano, diría sin complejos ni tapujos, diferentes temas: el amor, las inseguridades, la amistad, los prejuicios, la madurez,…la vida misma en toda su expresión y en todas sus manifestaciones. Pero sobretodo lo hace desde un punto de vista muy particular, desde el suyo, desde la perspectiva femenina. Aborda con peculiar ironía los tópicos de lo cotidiano sobre la mujer, como inciden sobre lo femenino y como reaccionamos las féminas ante estos. Capítulo a capítulo se centra en un aspecto y en ocasiones vuelca sus experiencias en las palabras empleadas, reforzando y motivando su punto de vista y consiguiendo que nos identifiquemos fácilmente con ella. Durante el recorrido del libro son varias las ocasiones que me reconozco en sus páginas, en sus palabras que expresan con rotunda fidelidad experiencias que a buen seguro compartimos todas y que al leerlas es inevitable esbozar una sonrisa y asentir con la cabeza, confesándote en tu soledad silente que eso mismo también te ha pasado. El humor es parte necesaria en este trabajo, encontrándose muy presente, conjugándose del mismo modo adecuadas dosis de ironía incluso con ciertos temas que aún son tratados como  tabú en nuestros días. Pero si algo sobra en este texto son los prejuicios, su relato fresco y desenfadado demuestran una realidad que pese a que nos pueda sacar los colores y abrumar, es una verdad incontestable que todas coincidimos en reconocer.


     Por encima de todo sobresale el mensaje que Laia pretende que conservemos y tengamos muy presentes: nunca dejas de crecer y madurar, siempre te equivocarás y cometerás errores, pero la vida consiste en aprender de ellos, en arriesgarse y en llegar a conocernos a nosotros mismos. Respecto a nuestras inseguridades, todas somos imperfectas, todas tenemos incertidumbres y dudas y nos disgusta ciertos aspectos de nuestro cuerpo y carácter, pero es precisamente todo ello lo que nos hace personas únicas e irrepetibles, y esto debe convencernos para alcanzar la confianza en nosotras mismas, en superar cualquier obstáculo, amarnos tal como somos, aceptarnos y tener una buena y alta autoestima, pero lo que es más importante ignorar esos comentarios o pensamientos que pueden o pretenden hacernos daños. Prejuicios cero porque tú puedes, tú lo vales… 


      El formato es extremadamente sencillo, predominando el blanco tanto en su cubierta como en las ilustraciones que contiene en su interior. Pero es precisamente el modo en el que estas están diseñadas y la correcta elección de los escasos colores, en el lugar adecuado y acompañando al texto apropiado, lo que cambian por completo la edición y la percepción que hubiésemos tenido de su lectura si esta hubiese prescindido de las mismas. Mención especial a Marisa Jiménez gracias a la cual hemos podido disfrutar de las mismas.


    Sin duda, una lectura fresca, divertida y por supuesto diferente, genial y conveniente para desconectar de otras más densas o profundas que precisan de más tiempo u otro tipo de atención. Su formato breve ayuda a digerirlo prácticamente de una sola sentada.  “Pura demencia” es una ventana a la realidad, a esa realidad a veces incómoda, otras inconfesables, que a todas nos rodea y compartimos y pocas son capaces de gritar, de compartir, y Laia ha querido hacerlo.


“Todo pasa por algo. Así que baila. Come helado. Habla “balleno”. Ten ataques de risa. Ama. Como si no hubiera un mañana. Disfruta de todo lo que tiene preparado el destino para ti.”

★ 3/5

lunes, 9 de octubre de 2017

RESEÑA #68 "MATERIAL SENSIBLE" - NEIL GAIMAN


TITULO: Material sensible (Trigger Warning).
AUTOR: Neil Gaiman.
EDITORIAL: Salamandra.
Nº Pag: 400.
ISBN: 9788498387360.

SINOPSIS:
Con una enorme legión de fieles lectores en todo el mundo, Neil Gaiman está considerado uno de los escritores de imaginación más fértil y perturbadora de la actualidad. En este volumen, el creador de Coraline y Sandman ha reunido una extraordinaria colección de veinticinco relatos y poemas que puede entenderse como un auténtico festín, un repertorio que concentra todo el potencial fantasioso y onírico de Gaiman: historias de terror y de fantasmas, ficción especulativa y cuentos de hadas, fábulas perversas y versos sorprendentes.Como es característico en él, el mundo sensible no es más que un mero velo o una ilusión tras la cual se despliega un sinfín de realidades paralelas y mundos alternativos, casi siempre amenazantes y ominosos. En la mente creativa de Gaiman, todo es posible: laberintos lunares, amigos imaginarios de carne y hueso, iglús fabricados con libros, piratas muy peculiares, caseras asesinas, objetos hechizados, tarjetas de felicitación que alteran el espacio-tiempo... Un muestrario de circunstancias singulares que confieren a los protagonistas un abanico de experiencias capaces de revelarles conocimiento de sí mismos y emociones que ni siquiera sospechaban poseer. 


OPINIÓN PERSONAL
    A estas alturas, ¿quién no conoce el universo literario de Neil Gaiman? ¿Aún quedas tú? En ese caso me complace seguir en la continuista dirección de conocer todo su trabajo, para lo cual esta semana la he dedicado a leer otra de sus obras, “Material sensible”.  Texto  donde nuevamente, no solo nos demuestra la enorme imaginación que posee y que le convierten en uno de los grandes escritores contemporáneos de su género, sino que manifiesta su habilidad y versatilidad para adaptarse a diferentes estilos. Como él mismo confiesa y reconoce en sus páginas, y por lo que nos pide perdón, es precisamente por este hecho, ya que considera que los libros de cuentos deberían ser similares de principio a fin y no un batiburrillo como él ha acabado reuniendo en este. Por mi parte, agradezco que acabase convirtiéndose en esto último pudiendo disfrutar de la narrativa de Gaiman en sus diferentes formas y evitando una lectura monótona que incurra en el hastío. Otro punto muy interesante que contempla es la introducción donde el autor nos habla de que le llevó a crear esta agrupación de “cuentos breves y otras perturbaciones”, he incluso va dedicando unas líneas a cada título exponiendo las razones, motivos e incluso anécdotas que lo originaron. Siempre me recordó a Tim Burton, a quien no puedo evitar rememorar por ciertas analogías,  pero trasladado a la literatura ya que por más que nos presenta personajes, escenarios e historias terroríficas, en el fondo, en su esencia y concepción, nos muestra el lado humano llegando incluso a despertar nuestra empatía y logrando que recordemos alguna de las mismas de un modo entrañable. “Material sensible” se desprende de aquel tópico tan usado en forma de advertencia y que se muestra al inicio de determinado libros, películas,…y que nos informan que su contenido podría herir nuestras sensibilidad. El autor  en un singular soniquete no cesa en recordarnos esto, advirtiendo que su lectura conlleva implícitamente la aceptación de las consecuencias que pudiese generarnos. ¿Qué os digo yo al respecto?, que al igual que hice yo le desafiéis desoyendo sus indicaciones al respecto.

     En esta ocasión lo que tenemos entre las manos es un compendio de poemas, relatos y cuentos, que en total conforman los siguientes 24 títulos: “Como montar una silla”, “Un laberinto lunar”, “Lo que pasa con Cassandra”, “En la oscura profundidad del mar”, “La verdad es una cueva en las montañas negras…”, “Mi última casera”, “Una historia de aventuras”, “Naranja”, “Un calendario de cuentos”, “El caso de la muerte y la miel”, “El hombre que olvidó a Ray Bradbury”, “Jerusalén”, “Clic-Clac, el sonajero”, “Un conjuro contra la curiosidad”, “Y llora, como Alejandro”, “Las nada en punto”, “Diamantes y perlas: un cuento de hadas”, “El retorno del delgado duque blanco”, “Terminaciones femeninas”, “Ceñirse a las formalidades”, “La joven durmiente y el huso”, “El oficio de bruja”, “En Relig Odhráin” y “Black Dog”Puede que alguno de los títulos recogidos ya os resulten  familiares puesto que han sido publicado en solitario, como es el caso de “La joven durmiente y el huso” cuya reseña publiqué hace un tiempo. Algunas mantienen un fuerte vínculo de unión con otras famosas historias suyas, como “Una historia de aventuras” la cual actúa como complemento de su obra “El océano al final del camino”, o “Black Dog” cuyo relato está unido al protagonista de “American Gods”, Sombra. Destacable como en “El retorno del delgado duque blanco” se inspira en David Bowie y en un verso de una canción suya para crear a un hombre de hojalata en busca de un corazón. 

   Por si todo ello resultase exiguo, además de la riqueza terrorífica fantasiosa referida y contenida en este compendio,  Gaiman  nos obsequia con una nueva versión del célebre Sherlock Holmes con  “El caso de la muerte y la miel” y en “Las nada en punto”, conmemorando el 50 aniversario y como guionista que fue durante un tiempo de la serie “Doctor Who” por cuya labor fue premiado, dedica la historia a las hazañas del Doctor 11 y su acompañante Amy Pond, haciéndonos disfrutar una vez más de este peculiar y extraterrenal personaje. Estas dos últimas ficciones no solo harán las delicias de los incondicionales del autor, sino que también reportará un disfrute extra a los fans de los universos a los que pertenecen los citados personajes. Que no os condicione el hecho de que os resulten desconocidos o que os consideréis neófitos en este campo,  Neil Gaiman se encarga de introducirnos de forma conveniente haciendo los honores de una comedida  presentación en el desarrollo de la historia. Personalmente, y como fan también de ambos personajes,  confieso que la incorporación de los mismos al relato ha supuesto una voluntaria e hipnótica rendición por mi parte a sus páginas.

     Siguiendo su estilo, Gaiman escribe con algún que otro enrevesamiento narrativo, describiendo prolija y detalladamente cada escenario y contexto, pero esto no es óbice para que al mismo tiempo la expresión de su lenguaje nos resulte fluido y natural con sorprendente capacidad de comunicación por su parte, y comprensión y entendimiento por la del lector. Una vez más me sorprende como en ciertos relatos breves, de apenas 2 ó 3 páginas, logra contener mi hálito sin apenas decir nada y plantar en el lector esa sensación de angustia por aquello que nos describe sin siquiera saber de qué se trata realmente con exactitud. La sensación de sobrecogimiento emocional y la virtud de entenderse abducido completamente durante un tiempo y despertar nuevamente a la realidad con la evidencia de que te has devorado un tramo del libro en un estado cuasi de trance  hipnótico ofrece evidencias suficientes de su fuerza aferradora. Cuando me encontraba leyéndolas experimenté la sensación de hallarme ante las típicas leyendas que se van contando de generación a generación o esas que nos contábamos los unos a los otros cuando éramos críos y que estaban plagadas de hechos sin sentido, algunos terroríficos y otros mágicos, pero te erizaban el vello cuando llegaba su desenlace y te repetías “¡no puede ser posible!”.

      Creo que es un ejemplar interesante tanto para sus incondicionales como para los que se le resisten aún, ya que si no os atrevéis a dar el paso con una novela o ficción  más densa, esta es una buena ocasión para concederle una oportunidad, ya que su nutrida variedad en esta ensalada de mundos alternativos y perturbadores os aseguro harán las delicias de vuestros paladares, pues las sofisticación del genio Gaiman es seña indiscutible de identidad en este tratado, por otra parte muy característico de su figura. Gaiman es ficción, es la irrealidad que tememos en nuestro presente, en nuestra realidad, es una puerta siempre abierta a la fantasía, en ocasiones perturbadora y aterradora, es un laberinto sin escapatoria en el absurdo más imposible, pero en el que llegas a desear no encontrar la salida para poder vivir en su creativa locura, es una pasarela invisible entre diferentes mundos sorprendentes e increíbles, es una llave que guarda infinitas e inenarrables historias de impronunciables seres y aún más temidas  ficciones,…Gaiman es…simplemente Gaiman.

“Los monstruos que se esconden en nuestros armarios y en nuestras cabezas siempre están en la oscuridad (…); y hay mucha oscuridad, una reserva inagotables de oscuridad. Al universo le sobra noche. ¿De qué es tan necesario advertirnos? Cada uno tiene sus pequeños detonantes.”


4/5