TITULO: El día de la luz.
AUTOR: Ainara Hernando.
EDITORIAL: Círculo Rojo.
Nº Pag: 370.
ISBN: 9788491401186.
SINOPSIS:
Cuando
secuestran a su hermana Anabella, Ruby Meyer se vuelca en la única
pista que posee para poder llegar hasta ella: un pesado escarabajo
metálico con inscripciones jeroglíficas que su tío le entregó en su
lecho de muerte. Ese escarabajo desencadenará una sucesión de descubrimientos, que más
allá del paradero de su hermana, le revelarán el secreto que ha
preservado su familia durante más de 3.000 años. Un secreto que ha puesto en peligro la vida de Anabella… y la del resto de la humanidad.
OPINIÓN PERSONAL
Tanto la mitología como la cultura egipcia siempre han despertado
en mí un muy especial interés, resultándome desde muy pequeña esta
civilización fascinante como pocas,
siendo el principal y destacado motivo que me impulsó a leer “El día de la luz” de Ainara Hernando.
Su autora nace en Bilbao en 1981 y se licencia en farmacia, cursando con
posterioridad un máster en la universidad de Navarra, en I+D+i sobre
medicamentos. Ainara es cofundadora de una empresa biotecnológica en la que
ejerce y desarrolla su función como directora general. Siempre le apasionó
escribir y poder contar esas tantas historias que guardaba en su cabeza, por ello,
y tras sufrir un cáncer de mama en 2012 y tras un parón profesional, considera
que llega el momento oportuno para formarse y aprender técnicas de escritura
creativa. Su primera novela, ésta que hoy comparto con vosotros/as, es la que
recibe el título que al inicio os refiero. Desde que comienza a ser editada, y
sus primeros ejemplares son facilitados por Ainara, los comentarios y críticas
positivas no cesan, inundando las redes sociales creando y despertando gran expectación e interés en los lectores ávidos por
conocer de primera mano cuales son los argumentos que provocan tan buen
recibimiento por la opinión y la crítica. En mi caso no iba a ser menos ya que
esa mezcla de jeroglíficos y acertijos,
y otros tantos elementos cautivadores, desarrollados entre unas tierras tan
arcanas y enigmáticas como son Inglaterra
y el antiguo Egipto, me bastaron para alcanzar mi objetivo de lograr un
ejemplar tan pronto como pude, saciando así mi curiosidad, para acompañar a su
protagonista en ese misterioso viaje que le depararía revelaciones increíbles y
milenarias.

La novela seduce en su guion desde el inicio,
ya que en su primer capítulo comienzan acontecimientos que agilizarán la
ficción y provocarán al tiempo que sembrarán en el lector la semilla de la
curiosidad, desencadenándose sucesos que no harán sino acrecentar el interés
del lector.
Ainara
escribe con una agradable y afable sencillez y cercanía, denotando y evidenciándose
a través de su trabajo la gran labor de recopilación de datos, documentación e investigación que la historia guarda tras de
sí. Los capítulos se alternan en una
fabulosa combinación entre el presente y el pasado, tan pasado como por ejemplo
entre otras fechas el 2620 a. C.
(Egipto). Muchos de estos pasajes consiguen trasmitir ese misterio y fascinación que siempre antecede y rodea a este pueblo y que incluso hoy en día
perdura, pudiéndose apreciar “casi”, esas majestuosas creaciones junto al Nilo al
tiempo que recibimos ese cálido y agradable baño de sol de próximo oriente.
En mi
preferencia particular, hubiese deseado que el vínculo que se forja entre Ruby
y Will se hubiese ido produciendo de forma algo más pausada, alimentando algo
más ese expectante interés respecto de este punto de la historia. De igual
modo, en ocasiones, los acertijos me resultaron demasiado rápidos en su
resolución. Pero esto tiene su lógica en una historia que contempla semejante
extensión y en la que se procura captar la atención del lector, por lo que a
grandes rasgos y puestos en contexto de la ficción en su dimensión, esta
apreciación la considero casi irrelevante.
En pocas ocasiones he tenido la oportunidad
de disfrutar de un relato contextualizado y relacionado con esta rica,
fascinante y antigua cultura, que en suma haya colmado mis expectativas y que
en definitiva haya alcanzado enriquecerme en el conocimiento de lo que tanto he
apreciado y admirado desde pequeña.
“El día
de la luz” es una aventura atemporal, por cuanto el relato no está sujeto a
tiempo concreto, deslizándose acertijo
tras acertijo en un constante viaje misterioso e increíble, cuya revelaciones
dejarán atónita a la propia Ruby. Tras su impactante final, espero y deseo que
Ainara no nos deje que este dulce sabor de boca no tenga continuidad, por lo
que estaré expectante a cuantas novedades se produzcan en este sentido, así
como al nacimiento de cualquier nueva creación de esta prometedora autora.
“-¿Sabes?-dijo
Ruby-. La vida no es un tren en el que te montas y esperas a llegar a la
estación. La vida es todo lo que va pasando al otro lado del cristal y no lo
aprecias cuando solo te preocupas por llegar allí."